Tras los dos primeros acercamientos a la filmografía de los hermanos Coen, vuelvo a retomarla con un su película más cómica: El gran Lebowsky.
La película narra la historia de “El nota” (su Notísima, il Notarino, etc…), un tipo peculiar (magistralmente interpretado por Jeff Bridges) al que le gustan los rusos blancos y los bolos. Allí juega con sus amigos Walter y Donny (interpretados por los habituales de los Coen, John Goodman y Steve Buscemi, respectivamente). A la vuelta de una de sus partidas dos matones lo están esperando en su casa para exigirle que pague las deudas que su mujer tiene contraídas con el magnate de la industria porno Jackie Treehorn (representado por el gran actor Ben Gazzara). Pronto se dan cuenta de que han confundido al Nota (también apellidado Lebowsky) con otro Lebowsky mucho más rico. Para no hacer el viaje en balde, uno de los matones decide orinar en la alfombra del salón del Nota, lo cual desencadenará toda la acción posterior ya que aunque no era una gran alfombra, “le daba un toque al salón”. El Nota marcha a casa del gran Lebowsky, un paralítico que amasa una gran fortuna, casado con una joven actriz porno para ser recompensado por el destrozo de su alfombra. Y a partir de ahí se desarrolla la intensa historia en que increíbles personajes e historias se juntan con el Nota.
Empezando por sus amigos, Walter es un exconvicto de la guerra del Vietnam, obsesionado por todo lo que le dejó huella en el pasado (guerra, mujer, religión, etc.) y que saca una pipa en la bolera porque un adversario había pisado la raya y no quería ponerse un cero en la puntación.
Muy diferente es Donny, un hombre tranquilo al que Walter increpa porque “no estás en tu elemento”.
Dentro del mundo de la bolera, llegamos a una de las aportaciones más grandes de un papel casi sin presencia en una película. Se trata de Jesús Quintana (caracterizado por John Turturro), que se presenta a cámara lenta mientras realiza un lanzamiento con el acompañamiento musical del Hotel California de los Gipsy Kings (lo podéis ver en un vídeo). Genial es su aportación al grupo del Nota tras saber lo que hizo Walter: “Como se te ocurra sacar una pipa, te la voy a coger, te la voy a meter por el culo y voy a apretar el gatillo hasta que haga ‘click’”. Tras lo cual Walter recuerda su pasado pederasta: “Niños de ocho años, Nota”, mientras se ve al actor explicando puerta por puerta su pasado al llegar al nuevo barrio de Los Ángeles.
En relación con el gran Lebowsky, además del propio millonario y su servicial criado, la hija de éste, artista que se define por su arte tremendamente vaginal, que se preocupa demasiado por la salud del protagonista. Más relacionados con la señora Lebowsky se encuentran los nihilistas, entre los que destaca el actor porno que actúa con ella (Peter Stormare, que ya colaborara con los Coen en Fargo)…
Mucho más se podría decir de esta película, pero concluyo con una de las mejores frases en un contexto curioso: en un taxi con un taxista negro, que escucha a los Eagles, el Nota (que ha sido golpeado brutalmente por el Sherif fascista de Palm Beach), le pide al taxista que quite la música de éstos pues: “he tenido un día muy duro y no soporto a los putos Eagles”. Ante lo cual, el taxista lo echa del coche.
Me dejo excepcionales momentos como la frase de Walter: “estás matando a tu padre”, dirigida al niño con mala ortografía que creen autor del robo de dinero, o la aparición del actor Jon Polito como detective privado de la familia de la señora Lebowsky, que cree que si le enseña la foto de su granja de Minnesota, en medio de la nada más absoluta, ella sentirá ganas de volver… Pero tampoco voy a contarla toda. Simplemente disfrutadla de vez en cuando.
Y finalmente, os dejo una “short version” muy curiosa, con todos los “fucking” que aparecen en la película. Son unos cuantos.
