Leyendo la prensa un día como hoy, me he encontrado una historia espeluznante, que paso a compartir. Después de haber recibido innumerables correos de esos en que se urgía a que se reenviasen lo más rápida y ampliamente posible advirtiendo seriamente de las insufribles amenazas que acechaban para los díscolos en obedecer, Peter Menthek Hato ha añadido las siguientes cosas:
Gracias a todos los que habéis conseguido arruinar a las compañías de seguros porque oficialmente he muerto unas 218 veces y las indemnizaciones de las compañías de seguros a mis familiares más allegados les han hecho que en estos momentos se estén riendo mucho, mucho de la crisis, jajaja. Gracias también por hacer que mi pito se desprendiera unas 350 veces (sí, sí, casi todos los días me llegaba una como ésta). Dicho hecho ha servido a la comunidad médica para comprobar que los pitos se renuevan al igual que la sangre, e incluso salen cada vez más fuertes y vigorosos, lo cual no deja de hacer feliz a mi mujer, Incontinencia Suma, y a muchas amigas que he hecho en estos últimos tiempos. También quiero agradecer profundamente a los que me enseñaron la receta de la felicidad: tal como ellos me decían, tenía que escribir en letras grandes la palabra FELICIDAD en una larga sucesión de papel higiénico y pegármela al culo a modo de rabo animal, mientras paseaba en tanga con una vespa por una concurrida calle de mi ciudad. El caso es que un importante gabinete publicista se quedó admirado conmigo, y me hicieron formar parte de su equipo, ganando un sueldo ciertamente poco acorde con la crisis imperante. Por si fuera poco, con los derechos de autor tengo casi para el retiro. Ah, y se me olvidaba, gracias por último a todas las empresas que han decidido regalarme el mejor móvil, un tanto por ciento de los beneficios, un coche, un apartamento en Torrevieja y más etcéteras, eso sí, creo que influidos por mi popularidad como ‘el tío de la felicidad’ pegada en el culo. Cuando reenvié las cadenas no pensaba que me ocurriría todo eso.
Ah, feliz día 28 de diciembre.
