A pesar de que el cuerpo me pide más hablar de la masacre inhumana que el gobierno de Israel (y hablo del gobierno, no de la gente israelí, ya que habrá muchos israelís contrarios a este genocidio) está haciendo sobre el pueblo palestino y de la actitud de la comunidad interncional que no hace nada por evitarlo, por ejemplo, dejando que los hospitales palestinos puedan tener siquiera los medicamentos básicos que la OMS exige que haya para un mínimo cuidado de los enfermos, muchos de los cuales son población civil, no lo olvidemos. Como decía, a pesar de ello, hoy quiero hablar de una recomendación cinematográfica, la película El intercambio (The Changeling) de un grande del cine, y que va mejorando con los años, como el buen vino, Clint Eastwood.
Efectivamente, en los últimos años su filmografía está salpicada por verdaderas piezas maestras: Sin perdón, Cazador blanco, corazón negro, Bird, Medianoche en el jardín del bien y del mal, Mystic River o Million Dollar Baby,… Ahora nos presenta una historia real, ambientada en Los Ángeles a finales de los años 20. Trata de una mujer (con una gran interpretación de Angelina Jolie) cuyo hijo desaparece en misteriosas circunstancias. A partir de ahí se desarrolla una trama en que se ve implicada la corrupta policía angelina por un lado y un curioso predicador radiofónico (John Maljkovich) que intentará ayudarla en su afán de criticar al estamento policial.
Como es habitual en él, la historia no puede dejar de cautivarnos durante los 140 minutos que dura la misma, con un cuidado en los detalles más que interesante, desde el vestuario a la música (que también es del propio director) y con algunos detalles que ofrecen unas imágenes cinematográficas soberbias: a modo de ejemplo, la filmación de un interrogatorio de un policía con un niño que desvelará parte de la trama, observar un primer plano del cigarrillo del policía que da idea de lo absorto que se encuentra ante las revelaciones que está descubriendo. En fin, una gran película para empezar el año. Lástima, y es el único pero, que en el único cine en que se exhibe en V.O.S. en Valencia, los UGC la cinta falle y se pierda nitidez en algunos momentos junto con una pérdida de color hacia la mitad de la película. Pero ese fallo no es culpa de este grande del cine que es Clint Eastwood, quien, por cierto, está cerca de estrenar nueva película, Gran Torino, que se anunciaba previamente a ésta. La esperamos con los brazos abiertos.
