Reflexiones sobre los placeres

Cuando leo, de hecho no leo, sino que tomo una frase bella en el pico y la chupo como un caramelo, la sorbo como una copita de licor, la saboreo hasta que, como el alcohol, se disuelve en mí, la saboreo durante tanto tiempo que acaba no sólo penetrando mi cerebro y mi corazón, sino que circula por mis venas hasta las raíces mismas de los vasos sanguíneos“. (Bohumil Hrabal, Una soledad demasiado ruidosa).

Bueno, en primer lugar, vuelvo a este sitio que tan abandonado tengo desde el año pasado, y al cual dejé por falta de constancia, no por falta de decir cosas. Más bien lo he sustituido por un método mucho más inmediato aunque infinitamente menos dado a las parrafadas que solía soltar por estas páginas. Más

Aniversaris

Després de més d’un parell de mesos d’inactivitat i començant en una nova ciutat, Gandia (a més, resistint a una dura gota freda i a un sentit terratrèmol), tinc ganes de tornar a escriure. Tampoc massa, poquet a poquet, però així habituant-me a fer-ho amb regularitat i, com a novetat, intentant practicar més la llengua heretada de ma mare (que no la llengua materna, curiosament). Bé, el cas és que el 6 d’octubre és una bona data per dos motius: el primer, molt personal. Fa 29 anys que sóc oncle. Tal dia com hui, allà pel 1980 va nàixer el meu nebot Eric. Des d’ací, novament, totes les felicitacions en aquest dia. L’altra, també és un aniversari. Hui fa 25 anys de la primera emisió del mític La bola de cristal, un programa amb que vam crèixer i començar a desenvolupar-nos com a persones moltíssims televidents. Un programa fet per a despertar la intel·ligència dels espectadors. Per tot aixó, des d’ací el meu modest reconeixement a la gent que va el fer possible.

Defender la alegría, más que nunca

Hoy quiero hacer mío este verso de Mario Benedetti, poeta al que tanto admiro y que anoche nos dejó. Por eso, a pesar de la tristeza por su pérdida, hay que valorar la vitalidad de toda su obra, especialmente la poética. Fue un autor que supo crear un lenguaje poético desde la sencillez, algo tremendamente difícil y que casi nadie ha conseguido como él. Afortunadamente tuve la oportunidad de verlo en una de las giras recitales que hizo con el cantautor Daniel Viglietti, A dos voces. Ese recuerdo junto con sus poemas siempre quedarán en el recuerdo. Además, miro con respeto y profunda envidia cómo en Uruguay se celebran funerales de Estado por Mario Benedetti y me pregunto retóricamente si aquí pasaría lo mismo con alguna figura del mundo de las letras. Bueno, quizá en el caso de que jugara también al fútbol o saliera en la prensa del corazón. Pero, bueno, seguiremos defendiendo la alegría… como Benedetti sabía plasmarla. Os dejo con dos de sus poemas.

benedetti

Defender la alegría

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
Más

Una lágrima por un adiós

Después de mucho tiempo vuelvo a intentar retomar este blog que tengo un poco dejado. Podría escudarme en el respeto merecido tras la muerte del gran Pepe Rubianes o en los dos meses viajeros: París, L’Atmella de Mar, Granada, Roma… que no me han dejado mucho tiempo libre, pero realmente creo que era necesario un periodo de pausa. Quizá tampoco encontraba el tema preciso del que tratar. Hoy lo tengo claro. El título tiene que ver con la última película de Clint Eastwood, que pude visionar anoche: Gran Torino.

Más

Every time we say goodbye

Hoy quiero abrir un nuevo modo de introducir una entrada, aprovechando las posibilidades que dan las nuevas tecnologías. Quiero escribir algo relacionado con las sensaciones, recuerdos, etc. que me producen algunas canciones que considero imprescindibles en mi vida. Quiero empezar por la canción que me ha dado la idea esta mañana al sonar en el coche mientras volvía de Gandía: Every time we say goodbye, por la entrañable y maravillosa voz de Ella Fitzgerald.

Más

Resumen de un año

Se cierra un nuevo ciclo por el que se mueve la humanidad desde hace tiempo. Me refiero, claro está, a los años, esos periodos de 365 días (366 años en este caso, al ser bisiesto) que conforman el año y que han dado su oportunidad a este 2008 al que apenas le quedan unas horas. Como diría Mafalda, el pobre 2009 ya va a entrar enfermito y con pocas oportunidades de lucirse, porque si con la crisis no hubiera bastante, la barbarie israelí en los territorios palestinos de estos últimos días ante la cual el mundo mira para otro lado, hacen que poco importe que pueda exponer mis impresiones personales sobre el año que se nos va.

Más

La felicidad no la da tener cosas, sino formar parte de ellas

O dicho más comercialmente, “… para todo lo demás, Mastercard”. No sé si se han llegado a conocer (quizá hasta son la misma persona) el guionista de dicho anuncio y el de la extraordinaria serie Doctor en Alaska, que hacía decir a Chris (Chris por la mañana en la K-oso en Cicely, Alaska) la frase que he utilizado como título de la entrada. Y el caso es el mismo. Lo he podido comprobar en mis carnes. El pasado sábado tuve la enorme dicha de oficiar la ceremonia de boda de mi sobrina Anaïs y de Hugo. Poder propiciar el momento de felicidad que vivieron los novios, los padres y que vivimos todos los que estábamos allí no tiene precio. Efectivamente, hay cosas que el dinero no puede comprar. Y como ésta, que nunca olvidaré y siempre recordaré como uno de los momentos más felices de mi vida. ¡Queridos sobrinos, toda la felicidad para este nuevo camino que sortearéis juntos!